Todo el sistema de Ifá empieza con una ausencia. En el primero de los dieciséis grandes poemas reunidos por Wande Abímbọ́lá, Orunmila, de quien sus enemigos decían que jamás tendría un hijo en Ifé, tiene ocho, y todos llegan a reyes. En una fiesta, el menor se niega a inclinarse: viste igual que su padre, lleva el mismo bastón y dice que una cabeza coronada no se inclina ante otra. Orunmila le arrebata el bastón y se retira de la Tierra. Sin él, la lluvia cesa, las embarazadas no paren, las semillas no prosperan, y la gente repite que cuando Orunmila estaba aquí el mundo no era así. Los hijos van a buscarlo y él se niega a volver. En cambio, les pide que extiendan las manos, les entrega dieciséis nueces de palma y dice a quien quiera dinero, esposas o hijos: consulten a esta persona. En este Estudio lees el poema, lo que Abímbọ́lá dice de él, y cómo el Tratado Enciclopédico de Ifá, obra cubana en la que también aparece como Orula, cuenta al mismo Orunmila en patakís sobre canas, ñames y discípulos ingratos. Para seguir el camino hasta el final, entra al Estudio completo.
La historia continúa para suscriptores
El patakí completo recontado, la raíz africana de la historia y el análisis forman parte de los Estudios de Odu, exclusivos del plan premium — junto con consultas ilimitadas al oráculo.
Conocer el plan premium